Detenida en el tiempo… lloro en silencio.
Aún no encuentro las respuestas a mi soledad. Ni siquiera sé qué hago aquí, sólo sé que desearía huir muy lejos. Pero, por más que intento, no puedo salir del infernal agujero en el que me hundo y deshago lentamente.
Todo camino que recorro siempre tiene el mismo final, soledad y oscuridad. Oscuridad que me absorbe sin piedad.
Mientras mi alma desvanece y mi gélido corazón se empeña en morir despacio... yo sigo y sigo cayendo en este lúgubre e ínfimo abismo.
Nadie puede ayudarme.
Nadie vendrá a salvarme de mi fatal desenlace.
Estoy sola; tan sola que puedo oír el susurro de la muerte clamando ávidamente mi sangre y penetrando sigilosamente cada una de mis venas.
Sin escape.
Inmersa en esta mortífera soledad, cual veneno letal, poco a poco me desmorono e intoxico por dentro.
Mi cuerpo se desintegra inevitablemente en medio de la nada...
Tinieblas, sólo tinieblas me acompañan y envuelven en sus álgidos brazos.
Nunca más despertaré, simplemente dejaré de existir...
¿Qué día es hoy?...
Detenida en el tiempo, sólo sé que muero en silencio.
|