De todos modos
no fue una buena noche,
las ráfagas de ametralladora
hicieron que no pueda dormir;
luego, al amanecer,
salí a caminar por
las calles de piedra,
mas no pude dar muchos pasos
el aire enrarecido,
con olor a muerto
por todos lados
hacían imposible la respiración.
Llegué a la plaza
muy cansado
y mis pies,
ya no pudieron avanzar
los cuerpos apilados
lo impidieron .
La mayoría eran hombres,
que fueron valientes
y que harán tanta falta
a sus esposas e hijos;
ellos crecerán orgullosos
porque son hijos de mártires.
Sí , ser mártir es un honor
seremos parte de la tierra,
nuestra sangre florecerá
en los niños del mañana.
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