Si me hablas,
puedo quedarme en vos,
encerrada entre las raíces,
con la lluvia en el pelo,
mi boca entre tus sueños
y mis piernas abrazando tu cuerpo
mientras la tormenza te convierte en huracán,
con las lágrimas derramadas
y el silencio devastado.
Si me hablás,
no hablés de mí
hablemos de las penas que están por venir,
del canto de la sarna,
de las espinas que nacen de mis senos,
y las cerdas que se atraviesan entre mis dientes.
Si me hablas,
no hablemos de más,
hablemos de lo imprescindible,
del amor,
y del tiempo de los dos... |