El dulce encanto del opio.
Las calles de Paris son el cuadro de sus poesías, pasa hambre, sufre y mendiga su dinero.
Es joven y la muerte lo persigue con su firme andar.
Nacieron de su pluma las flores del mal, pero debe pagar su precio, ha ofendido la moral y las buenas costumbres.
Es un dandy, aunque la miseria lo espera sentada en su pobre habitación.
Dedicado a Baudelaire
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