A la muerte se la toma de frente con valor y después se le invita una copa.
Edgar Allan Poe
Me corrieron del trabajo, choqué mi vehículo y agarré a golpes a mi mejor amigo con quien teníamos tanto en común que hasta la misma mujer compartíamos, el problema es que yo no lo sabía.
Para dar el broche de oro a mi listado de problemas de este día, a mi perro le sorprendió la muerte.
Así es la muerte, llega cuando uno menos lo espera pero, ya no tiene importancia. Caminé mucho para llegar a este lugar de mala muerte donde muchos pagarían por verme, voy a olvidar todo.
—¡Cantinero! Traiga unas botellas de ron para esta desolada mesa, hoy es noche de fiesta.
¡Hey tú! El pálido de capucha negra, ven, tomemos un trago. |