Café y Fe.
Las religiones son un poco como ir a comprar café: hay miles de mezclas y origenes : colombiano, egipcio, mexicano; de altura, tostado, combinado. Y mil maneras de tomarlo: vainilla late, moka, capuchino, espresso, americano, frapuchino y con tantas variaciones: descafeinado, con leche, deslactosado, low-fat, con azucar, con canderel, con canela…. Y hay tantas opciones desde ir a la selva, el café sin nombre del esquina sin franquicia, el starbucks. Sin embargo, al final del dia, es un poco igual el que compres: te ayuda a levantarte por las mañanas, a pasar un rato a solas contigo, te levanta el animo cuando llueve, te acompaña con los amigos y cuando lees un buen libro o el alma de un amigo. Siempre sera mejor un dia con un café, que uno sin uno… siempre sera mejor una persona con un Dios que sin El. Aunque, sea de vez el café, o un pretexto para algo mas, aunque cada vez busques en diferente cafeteria, un nuevo sabor, un mejor lugar.
Sin embargo, esta busqueda tiene su precio, el del café, el del lugar: puede que sea un pesimo lugar y tan solo agua sucia o algo que vale la pena probar aunque después mueras, o sufras por ello (dependencia, agruras, migrañas, temblores, colitis, mal aliento, o una noche en velo…). Asi que bueno, si, creer en algo es como comprar café: tu decides el lugar y el precio. A veces volveras por mas, otras no. A veces podras pagarlo otras no. A veces, es mejor dejarlo al menos por un rato porque ya el alma y el cuerpo no aguantan… otras, simplemente sera un regalo de dioses, que vale la pena, las dos horas de espera y los otros 30 minutos de mas, en busca de una mesa.
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