OBEDIENCIA
Yo soy una esclava de la palabra
una fiel sirvienta de sus caprichos:
alegres, atrevidas, socarronas,
de engañoso verbo no soy amante.
Ellas son malabarismo de genes
con voz propia, entidad, todo su son,
átomos de luz, de una luz intensa
que expande, mi tacto las apetece,
y me excitan, seducen, enjaretan.
Dicen, ellas dicen: amor, amiga
lascivia, guerra, Dolors.
Su corazón-almendra
brota como una gran luz.
¡ Es tan grande el misterio,
ellas me dejan hacer!
|