Me gusta crear poesía,
pensando que eres
el papel inmaculado,
que mi lápiz toca con suavidad.
Me gusta cantar,
esa vieja canción.
Y saber que tu corazón
la recibe con suavidad.
Me gusta mirar con discresión
la gradeza del conjunto
de tus ojos místicos
inexplorados, artísticos.
Me gusta dar el primer paso
y así explorar la dificultad;
así auto convencerme
que eres carnalmente real
|