se levantaron del suelo,y si, allí estaban, al parecer la bomba no les habia hecho daño a ellos dos, el pueblo era un recuerdo ahora, quizás de los trescientosmil habitrantes sólo habián sobrevivido ellos, todos los demás yacián en el piso como hojas en otoño, pero no ellos dos.
Nunca habian sido amantes, muy a pesar de ambos, ya que se amaban en secreto, pero al parecer, ahora, la vida les daba esa oportunidad tan esperada; se miraban fijamente, se sentian felices, seguros de ser correspondidos y mientrás sus cuerpos corrián el uno hacia el otro iban imaginando la fusión mística de sus labios como respuesta al milagro, ya estaban cerca cuando cerraron los ojos y abrieron los brazos para darle más magia al momento, pero no pasó nada, solo el vertiginoso descenso de nuevo hacia el suelo.
Abrieron los ojos y se dieron cuenta que era tarde, porque hasta el momento en que el habia atravezado el cuerpo de ella, entendieron que definitivamente era tarde, porque el amor no fue creado para los fantasmas. |