Desde que me viste
ya sabias que sería tu victima,
te me acercaste inocente, tímida,
poco a poco me fuieste envolviendo en tus redes,
y ya lo sabias...
En el momento mismo en que me miraste
fijo a los ojos
ya me estabas inyectando...
tu veneno,
en la copa de vino que me brindaste,
en tu primer beso y hasta en tu pelo...
Al instante mismo en que me fije en tu mirada
había caido como una mosca
en la tela de una araña,
dispuesto a que me devoraras
a ser tu victima,
y así lo fue
poco a poco me inyectaste tu veneno
me llenaste de tu mal.
Ahora muero supurando el pus
de tu calor
infectado hasta las entrañas de tu recuerdo
con una huella que me agobia
desde lo mas profundo de mi ser. |