La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - rnahimla - 'Y nos convirtieron en monstruos'


Y nos convirtieron en monstruos

Todo mi afecto
y todo mi cariño
para quien fue capaz de cuestionar
lo aparente para encontrar lo auténtico.



Y nos convirtieron en monstruos

Nos convirtieron en monstruos
Nos robaron el aire
Nos taparon la luz
Nos quitaron la fe
Nos contaminaron de mentiras el agua
Y al final sólo fuimos monstruos
Escamas gelatinosas se nos abrieron sobre la espalda
Nos brotaron verrugas
Y entre las piernas nos salió una escoba
Los niños y los tontos huían asustados
Nada fue suficiente
Tratamos de parar a la furia con palabras
Y con ellas nos hirieron bajo la piel
Nos transformaron en cicatrices
Nos sobraban miembros en todo el cuerpo
Diez manos manchadas de sangre
Ocho brazos negros
Siete piernas malditas
Y tres cuellos
Tuvimos dos cabezas y
Perdimos el aliento en las tres bocas
Que nos surgieron en medio del ombligo
Gritamos en medio de lamentos mudos
Soy inocente proclamamos
Pero no teníamos voz
Se nos perdió entre alaridos en medio
De lenguas de fuego
Navegamos por un mar siniestro
De vengativa calma
Suspiramos y rogamos su muerte
Porque nos causó dolor
Matamos la razón
Y dejamos que nuestras tripas hablaran
Vomitamos
Nos dejamos poseer del infierno
Volamos en las alas de la locura
Y nos volvimos locos
Nos perdimos la fe
Nos vimos así como querían
Solos en el mundo
Renegados en medio de la gente normal
Oscuros y hastiados
Suplicamos
Y la ira nos venció
Y nos venció el desaliento y
Moríamos ahítos de gritar
Pero no tuvimos oídos
Tuvimos los justos y necesarios
Pero nunca los suficientes
Nos faltaron los nuestros
Que nos declararon culpable
De romper platos rotos
Que no rompimos
Complejos de culpa que cargamos sin ser nuestros
Dudamos
Y por último morimos
A la sinrazón
A la desverguenza
Al pálpito libidinoso de la estupidez hueca
A todo eso morimos
Enterramos las cabezas
Vieron el cenagal que nos envolvía
Dos ojos luminosos
Y una mano tibia nos sujetó las caras
Clavándonos los dedos en las quijadas
“Eres inocente” nos dijo una voz lejana
y se nos cayeron los cuatro pies
las ocho manos
y todas las escamas
y brotamos de nuevo limpias sobre las aguas
recuperamos la sonrisa y a través de ella
recuperamos el alma
y despertamos a una tierra nueva y más cercana
y descubrimos que el paraíso es la verdad cantada por el rostro de un desconocido
que nos ve tal como somos
humanas y dulces y cálidas

Mil veces gracias
Por recordarnos que nunca fuimos malas.


Texto de rnahimla agregado el 21-01-2006.
La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net