Eres esa criatura desesperada
que ni bien aparece se derrama,
eres esa mancha crepuscular de charco,
ese harapo de lluvia que me llueve incesante
cuando estoy triste.
Vuelo de noche
en ojos color obsidiana
son las alas del fuego que se eleva
sobre la piel de las rosas
que tus manos mataran
por la mañana.
Eres eso que ocurre
cuando está ocurriendo la maravilla,
cuando atas un lazo de estrellas
a tu cintura
y un exceso de plegarias brutales
te lanzan a las negras calles de Dios.
Eres la salva con que cargo
mi tambor azul,
cuando tomo aire,
cuando cuento tres,
cuando me disparo al pecho
una palabra.- |