ENCONTRARTE
Llevo años buscando tu casa Señor, buscándola
y me miento y engaño imaginando la tengo.
Cuando vuelvo la espalda y miro dentro
me oigo en ruinas, obscena me veo.
Tan cerca te tengo que un miedo labriego embarga
mi casa y cuando llego a tus bordes…
no, no quieres hallarme, tu no quieres ¡Oh Señor!
Acostumbrada a tu desdén, te dono
mi quebranto mas húndete en mi ser embonando
mi vehemencia y sea yo fuego en la noble
posada del Tuyo, allí donde el amor vive
silente a tu alrededor y el deseo hace morada.
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