-ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ¡wep! ¡wep! ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh shhhhhhhhhhhhh- dijo el viejo antes de bajarse del pony verde en el que iba montado.
-¿Que quiere?- pregunto la 'oña y a continuación se sacó la careta...¡era TUSAM!.
El viejo, sin inmutarse, sacó la bolsa gigante -donde lleva sus sueños y sorpresas- y extrajó un enorme yacaré overo.
-Toma' TUSAM dormilo, dale- y le tiró el enorme yacaré que no alimentaba desde la ultima vez que Martín Cardetti metió un gol.
En ese instante, el peluquín de TUSAM salió disparado en búsqueda de refugio y nuestro heroe quedó a merced del gigantezco reptil.
-Dale loco, yo me hago el dormido y todo bien loco, veni dale, no te bua hacer nada nero'- dijo el cocodrilo al tiempo que se fumaba un Derby.
-Bueno, sho me acerco, pero vos prometeme que no me vas a hacer nada-
-Dale loco, too bien, acercate nero' no tengas miedo, mirá, pongo mis patas atras, dale veni- dijo y a continuación estiró sus patitas pa' atras y se puso hocico arriba.
TUSAM se acercó lentamente, dubitativo acercó sus manos a la panza del cuartetero yacaré y comenzó a acariciarlo suavemente.
-Psttt mmmmmm UA!- repetía incesantemente nuestro calvo ilusionista mientras se acercaba peligrosamente al falo del reptil.
-¿Eh loco, que ac?- preguntó yacaré "Jean Carlos" overo a TUSAM.
-Shhhh vo' dormí que yo te duermo...papito- y guiño su ojo derecho.
Fue el ultimo acto de ilusion de nuestro pelado amigo, pues Jean Carlos luego de violarlo reitaradas veces, procedió a devorarlo.
Moraleja: Jamás trates de seducir a un yacaré, pues estos son muy malos y ante la menor provocación, te morfan. Ahhh y evitá los viejos en ponys verdes porque esos son los que traen yacarés de ese tipo. |