Vagar por los rastros dejados en las esquinas del tiempo, buscando borrar las marcas dejadas por cuentos pasados con los sueños del presente, tal vez permitirme la huida en la mente pero sin embargo buscar cerrar las heridas dejadas, olvido, muerte y destino abandonado en el recodo pasado del Lunes sin calma, del principio del odio y el fin del amor, del silencio entregado para ser imprecado a mandobles de furia histérica, o simples restos de memorias que se quedan atados en tus sienes. Busco dejarlo, vetarlo y mordisquearlo para nunca olvidar lo que construyó el silencio de hoy y los intrépidos desvaríos del tiempo que ya no es, que ya se fué, olvido, muerte y destino manchado de rostros de espejos rotos. |