La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - Niceboy - 'Letra Infinita'


Letra Infinita

Estando de paseo por el vértigo infinito
Caminé por los mares del desierto sin sal
Deslíceme deprisa, agobiado, cansado
El hambre carroñera corría detrás
Estando yo de viaje por estepas del viento
Solo en mi carrera, tropecé, caí
Caí eterno y torpe encima de un abismo
Un abismo profundo como un huracán,
Las barcas del silencio me transportaban lento
Solo oía lejano, susurrando en mi oído
El canto triste y muerto de sirenas silentes
De pronto y frente a ellas no me pude escapar
Me envolví en el abismo, me apegue tanto al fondo
Me recibió y se hizo a un lado, para dejarme caer más,
Solo entonces choque, plasmado en el final
Y un montón de pétalos rosados me atraparon
Y al sentir la suave escama, me hundí sin demorar
Recóndito, lento, inmenso y persuadido
Los lirios escondidos soltaron su arsenal
Y la estática brisa inundo el todo aire
Los pulmones rendidos, dulces al respirar
La calma toco el cuerpo lo lleno de plegarias
Cerré feliz los ojos y empece a dormitar
Los pétalos fugases sobre la piel desnuda
Crecieron sobre ella, en somnoliento ajuar
Como un capullo de mármol plateado
Como un enorme canto de seda y de mar
Y cuando desperté, todo había cambiado
La Piel brilla cetrina con resplandor lunar
Donde estaba mi espalda se oía un aleteo
Unas enormes alas bailaban sin parar
Y al mirar las rocosas paredes desgraciadas
Se tornaban en mármol, con ribetes de azahar
Mi pecho insolente se hinchaba orgulloso
Mis alas imprudentes empezaron a trepar
Me eleve en lo profundo, me acerque hasta mi vida
Ascendí en el espacio, me aleje sin parar
Crucé bosques flotantes y cielos desterrados
Crucé bardas prohibidas, y rastros de bondad
Volé envuelto en tierra, plantado como un árbol
Crecí tanto en la noche, que al sol hice despertar
Con la gracia perenne de mis alas perfectas
Con la luz de mi sombra pegada en mi frente
Las estrellas sonrientes se alejaban en canto
El cielo se inclinaba, saludando al pasar
Y mientras describía círculos danzantes
Y cuando navegaba en la niebla del mar
El sol alucinado sintió miedo depronto
De que un día su trono, me ofrecieran tomar
No fuere que mi canto, con delicados gestos
Fuese a ocupar sin calma, en el cielo su lugar
Irguió su rayo entonces y un destello dorado
Fue a chocar trepitoso, contra mi pecho yerto
Atravesó mi cuerpo, me impidió respirar
Senti como mis huesos se quebraron sin prisa
Sentí como mi lengua se seco sin hablar
El dolor para entonces ya era irremediable
Y con alas marchitas descendí sin parar
Como un cometa muerto, como daga silbante
En picada cayendo, sin crecer, sin danzar
Pero ya acostumbrado al eterno descenso
Sin enormes problemas fui mi ruta tomar
Me despido del mundo, me desvio del centro
Adiós tregua perfecta, bienvenido final.


Texto de Niceboy agregado el 09-02-2006.
La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net