LEJOS DE TI
Hasta mí llega tu rezo antiguo
como lamento a la espera
de un dios que voluble
ignora a su diosa
que tañe campanas
de hembra y de musa.
de amor esplendente,
de Elena, Calíope o Rea.
Otra vez hacia ti va mi puente
pero tu aún andas cruzando cursos
y vasos sinuosos. Tu te afanas
por crestas de largos horizontes,
igual que si naufragaras.
Lo crees y lo creas,
amigo, amado, amante, que tardas
y tardas para mis ansias.
Es tanto mi anhelo
corro mi casa como loca,
apuro junglas, arrastro mi eje
mientras gime bocanadas
que asustan a los espíritus.
Quiero destejer amor
la trama que nos empuja
por ciegos taludes
pero más y más se cierra el laberinto
por siglos y siglos
de desgastados escollos.
Como Ave Fénix hundo mis barcos,
extraigos astillas, estacas parra el fuego
del rompimiento.
Porque mi garganta se estrecha,
se asfixia
entre quelíceros poderosos.
Porque mi centro tiembla
con abismos y grietas
cuando se escinde el músculo de amor
que pare espectros viejos.
Entre estallidos rige el vendaval
como huracán arrasador.
Tan recia es la furia.
Te llamo y duermes.
Otra vez duermes.
Cuando velo, tu duermes.
Pero el faro ya no me pesa.
No seguirá luciendo solo
en los mares de oscuridad.
Toma aún tu farol.
Ven aún a buscarme.
Alúmbrame con la luz regia
que enriquece tu astro.
No me dejes partir
a otra isla de sol
en las mañanas dulces
lejos de ti.
No dejes que mis días beban
en otras fuentes
donde me reflejan auroras
que no te nombran,
si tus ríos se secan.
Angeles Yagüe.
|