Ese hombre que camina silencioso entre la luces inciertas del alba, ha fabricado un laberinto, y en ese lugar sus pensamientos confunden su camino, perdiéndose en las murallas frías de su mente.
Con una voluntad inquebrantable transfiguro sus sentimientos y los hizo sucumbir en la seguridad del olvido.
Pero como toda creación humana su laberinto es imperfecto, y muchas veces por pequeños resquicios, escapan dos tiernas voces que le gritan,¡¡¡ POR FAVOR PADRE, NO LO HAGAS SOMOS TUS HIJOS!!!
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