Simplemente soy un niño, al nacer no distingo el bien o el mal, esos dos sentimientos, o actitudes que ligan la vida de todo ser humano, dos perspectivas, pero a decir verdad ¿sabremos realmente cual es una, y cual es otra?, eso no lo se, a medida que vaya creciendo tomare conciencia o no de mis actos, hoy mi único objetivo, mi única división es jugar, no tengo malicia, solo quiero hacer travesuras, jugar con mis amiguitos, a veces cuando me porto “mal” me reprenden de buena manera dándome castigos leves, pero para mi mortales: no podré ver en una semana mi caricatura favorita u otras veces de forma mas severa: dándome nalgadas u otras mas, la que según mis padres creen que me hará entender lo “malo que hice”.
Otras veces me porto bien y mis padres les dicen a sus amigos lo buen hijo que soy, lo estudioso, lo obediente, etc. hablan con orgullo de mi, me prestan atención y me ayudan en mis tareas, cuando cumplo esto, me dan permiso de salir o jugar con mi videojuego favorito o ver el programa de televisión de mi predilección.
En navidad recibo muchos regalos, de mis padres, de mis abuelos, recibo carritos, pelotas, dulces, ropa (lo cual es lo que menos me entusiasma, pero ni modo), en mi cumpleaños me hacen una linda fiesta donde puedo invitar a mis amiguitos de la escuela, y comemos un rico y enorme pastel y rompemos alegremente una piñata.
Pero ¿sabes?, en otras partes esto no existe para otros niños, no tienen la misma libertad que yo, muchos crecen sin tener padres, se crían solos, mientras yo duermo en una cama calientita y mis padres van y me dan las buenas noches, ellos duermen en la calle, en una banqueta o banca dura y fría en un parque, a la temperatura del clima, frió o calor, si es lo primero no tendrán una cobertor calientito como yo, si es lo segundo podrían deshidratarse o no tener algo que los refresque. No reciben nada en sus cumpleaños (y quizás no sepan cuando es), ni en navidad. Que triste.
En otros lugares, en vez de darles un juguete, les dan un arma. Ese es su juguete. En lugar de enseñarles una lección escolar, les enseñan como matar, como cargar esa arma, como disparar, como colocar minas explosivas, los llenan de odio hacia personas, países que ni siquiera conocen, no es su lucha y sin embargo participan en ella sin saber si quiera el por que. Matan sin piedad, sin sentir dolor o remordimientos, día a día sus vidas están en peligro, quizás no lleguen a los 20 años, una bala les puede atravesar el corazón o una mina destrozarlos por completo.
Simplemente somos niños.
No deberíamos sufrir, y aun antes de nacer (si es que nos lo permiten), sufrimos por culpas que no son nuestras, yo solo pido ser feliz. No quiero golpes en mi cuerpo, hazme entender de otra manera, no quiero gritos, por que me asusto y me da miedo, no descargues tus frustraciones en mí, no es justo. Yo soy una parte de ti, y a veces tú mismo retrato.
No quiero golpes, quiero besos
No quiero armas, quiero juguetes
No quiero llantos, quiero sonrisas
No quiero odios, quiero amor
No quiero rechazos, quiero abrazos
No quiero maltratos, quiero cuentos
No quiero encierros, quiero juegos
No quiero hambre, quiero dulces
No quiero tristeza, quiero felicidad
¿Y sabes por que?
Por que simplemente, soy un niño
|