YA NO SON LOS MISMOS DE MI NIÑEZ. Ahora deliberan.
Mil aviones
en atronador bufido
chirriaban por los cielos.
En feliz marcha
anunciaban a los niños
su fiesta del año.
En tierra vagones
cacareaban su impulso,
en el brillo soleado,
lo gallardo del día.
Con religiosa postura
aullaban los pavimentos
la temeraria y mortal carga
del transporte arrollador.
En hogares y butacas
hombres y párvulos
con golpes de mano
soltaban su emoción.
Hoy ya no son los mismos
deliberan con puertas cerradas,
engañan al hombre y al niño
en cajas ópticas y parlantes.
Hoy soy el niño de ayer,
mis palmas no conversan
se cierran en altos puños
lloran el engaño infantil.
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