Espina que duele adentro
que mi corazón desgarra,
lamento.
¿Quién a de arráncarmela,
que cicatrice con fuego
la herida que nace lenta?
Tormenta
que arrastra mis sentimientos
hasta una playa desierta
donde van a morir los sueños.
Espinas que son torturas,
que se clavan cual mas dura
a la faz de mis recuerdos
y es el olvido el que espera
para colarse en el tiempo,
para borrar con sus manos
la herida que tanto duele;
aquella que el amor no cierra.
Herida
que gozas atormentándome
bailando sobre mis penas
y no tienes piedad de ellas.
Muere lenta,
como se mueren mis sueños
en una playa desierta. |