Ahora que has rozado tu mirada con la mía, no habrá instante en nuestras vidas que pueda hacer que lo olvidemos... No me sentiré triste, mi dicha, recordar tu mirada y saber que la mía la rozó aquella vez.... y ahí dormida en tu corazón, me quedaré.
Texto agregado el 18-03-2006, y leído por 103 visitantes. (3 votos)