No todos los otoños son iguales,
este otoño, por ejemplo, me conmueve.
Es la claudicación de lo inmutable,
la ocre puntuación del calendario.
Es quedarse y resistir, incluso al frío,
con la gratitud de los verdes del verano.
El silencio preanunciado del futuro,
sutil / perenne bisagra de las horas.
Es sentir que la Vida sigue viva
en todas las esquinas del paisaje.
© Cristina Chaca
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