El pájaro vuela libre, sintiendo el roce del viento en sus ojos, respirando el aire de la felicidad.
El pájaro está tranquilo, sin obligaciones, sólo volando y riendo; vive plenamente.
El pájaro vuela irresponsablemente, sin ver el muro que hay justo frente a él.
El impacto lo dejó inconsciente… al despertar, el pájaro se vio con blusa, corbata y mochila; listo para ir al colegio.
(inspirado en el día 28/02/2006 (primer día de clases), pero escrito el 18/03/2006) |