Veinticinco años he cumplido;
Veinticinco pañuelos del jamás.
Y, son tantos, y son tan pocos,
Para empezar o para terminar.
Allá, adelante, un resto de horizonte
Que mis ojos se niegan a mirar;
Y, atrás, atrás sólo pañuelos,
Veinticinco pañuelos del jamás.
.
|