Así te dejaré,
como estás ahora.
Te aseguro
que estarás igual
cuando yo me vaya.
con esta misma cabeza,
buscando acomodo,
y tu brazo sin sangre
lazando mi espalda. Así estarás
y no de otra forma, lo juro,
dormida y eterna
incansablemente bella.
Así estarás, hasta que,
cuando muera en cama, de mi pecho,
te levante el frío.
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