Ame intensamente
Hasta colorear de rojo los huesos,
Llegando a urgar incluso
los pétalos invisibles del pecho.
Ame la razón absoluta,
De que dos son un solo cuerpo
Intentando derrocar incluso
El gobierno mezquino de tus besos.
Ame viciosamente
Hasta alucinar que de rosas era el suelo,
Ame hasta doparme las entrañas
Y hasta babaear con tormento
Te amé mujer, como un cielo.
Y te juro que no entiendo,
Porque hoy Te aborrezco.
“...De una historia suave y perversa”
Macrúz.-
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