Estos versos escribo para ti…
así como te dedico cada uno de mis brindis,
vaciando la copa en la boca, me inundo… me estremecen
ilusiones que fluyen y se posan
dentro… y tus burbujas me acarician.
CON TU TACTO VIRIL SE DERRAMÓ MI COPA
Rebosamos el brindis, esa noche como antes
junto a la brasa ardiente, con champán espumeante,
con tu tacto viril se derramó mi copa
que provocó tu antojo, que saboreó tu boca.
Esa noche supimos que estábamos perdidos,
seguíamos recorriendo caminos recorridos,
en zona inextricable, ya no habría retroceso
ni conciencia que apague al calor de los besos.
Fueron labios de fuego que la humedad no extingue
fueron llamas ardientes que aviva con las fuentes
fue un gran brindis de sorbos, de líquido y jadeo.
Esa noche supimos que el amor no se finge,
es dignidad que al tacto desata las corrientes,
y hace pulcra, impoluta la huella del deseo.
Mila
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