Lo que profetiza el viento
no lo borra la lluvia.
Te deseo, así, secreto.
No saber más de ti
que lo que susurra el nudo
de tus brazos en mi frontera.
Me alcanza y sobra
con la humedad de tu mirada
y el misterio que no revelan
los siete estadios de tu sonrisa.
© Cristina Chaca
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