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YO SE COMO LLEGAR AL SOL. Eran tiempos de calores y sudadas tremendas. me iba al gimnasio a tratar de bajar mi abultada barriga y era así, que los tales ejercicios me sacaban la piedra, más encime, que me obligaba el estructor, a hacerlos. terminaba el martirio, y feliz con mi amigo tito, nos ibamos a almorzar a donde la tia de él, para después echarnos a dormir la siesta, en una casa de la capital electrica de mi pais. Con esas intenciones, de dormir, por lo menos una hora, me preparé a acostarme, cuando, de repente, un joven de unos quince años, me contó, que la profesora había dicho que porque no podíamos ir al sol. Ella lo argumentó de una forma tan lógica y excluyente de cualquier posibilidad humana, diciendo, por ejemplo, que la nave de los astronautas se derritiría por el inmenso calor de tratar de acercarse al sol. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |