Mírame a los ojos, te suplico.
No desvíes tu mirada,
alza el mentón, la quijada.
Sólo de ti un minuto solicito.
Estoy aquí, solo, frente a tí herido.
Desgarrado el corazón, seco de llanto.
No reniego por haberte amado tanto
Sí reclamo por no ser correspondido
Sí protesto por las falsas ilusiones
Por tu desamor, por las mentiras,
Por tu falso pudor, tu hipocresía
Por llevarme de ti más decepciones
No verás desgarrarse mi alma, hecha jirones
Sé esconder mi dolor, sé protegerlo.
Y sé de algo que nunca has de entenderlo
Que el amor, los amores de verdad son emociones.
Vete, acaba ya el minuto concedido
Puedes no mirarme, si deseas
Preparado ya estoy ante la idea
De estar solo de nuevo, pero erguido.
|