Muros Blancos,
Rodeado de muros blancos,
con cuadros parlantes
Que conversa entre sí y me ignoran
¿quién dijo que la vida descansa de noche?
Tú tan lejana,
Siempre que necesito morir tu estás lejos
Y Yo para ti lejos
Y todos para nosotros lejos,
El cielo lejos y el mar lejos.
Las hojas cantan al oído del viento
-para ignorarnos-
somos dos estúpidos ignorados,
te tomo la mano y me la congelas
te apoyas en mi pecho y escapo.
-atrapado en libros eternos—
Titiriteando realidades
descubro perros vagos ladrando,
ladran frente al abismo del silencio
y callan y descansan y me ignoran.
Y sigo desordenando letras
en un cuarto rodeado de muros blancos,
soplando sangre,
arremolinando situaciones
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