Mi padre me dejo a los ocho años de edad, era comunista, digamos que se auto exilio por bien propio. Llego a argentina buscando cobijo, allá encontró otra mujer, otra familia, otra vida, otra dictadura. Nunca más lo volví a ver, pero fue bueno mientras duro. Creo que lo adoro mas que a mi madre, la cual estuvo y estará conmigo por el resto de su vida. Por lo único que lo repudio es por haberme dejado sola con mi madre. Muchos tienden a juzgar a mi padre por lo que hizo o por lo que dejo de hacer, lo odian más que yo al escuchar un esbozo de mi historia y lo idolatran al escuchar un esbozo de mi opinión acerca de él. ¿Por qué será la gente tan influenciable? ¿O será que su visión cambia al escuchar el relato de las personas directamente afectadas, al escuchar la realidad luego de haber expuesto sus prejuicios? |