A veces el amor me invade...
A veces.
A veces la melancolía me habita...
A veces.
De pronto lloro tu ausencia, y mi alma se estremece ante tanto dolor...
De pronto mis ojos se llenan de ti, de pronto mi corazón se estruja contra la dura y triste realidad, sangrando por tu recuerdo...
Lo siento. No lo pude evitar. Sí, estoy enamorada... muy enamorada. Pero de otro. De pronto su aroma invadió mi vida, y de pronto el intruso fuiste tú. Eres mío, pero yo no soy tuya. Me amas, sí, me adoras con locura, pero yo no te amo.
Lo siento, y me pesa en el alma, pero no me arrepiento.
No me juzgues por ya no amarte, pues no te olvido. No me reclames porque yo ya no te pienso, pues te recuerdo. No me odies por no entregarme a ti, pues te di mi alma completa cuando la quisiste.
Fuiste mucho, tal vez demasiado, pero fuiste. Fuiste el amor, pero ya no lo eres más. Fuiste tantas cosas, pero ahora eres solamente una: un recuerdo.
A veces el amor me invade...
A veces.
A veces la melancolía me habita...
A veces.
De pronto lloro una ausencia, pero la ausencia de quien ahora amo.
Lo siento. Adiós.
|