tú me dices niño afeminado
,porque corto flores y las dejo en tu puerta,
porque soy capaz de humillarme y jurarte,
sobre brasas ardiendo,
promesas insanas.
Soy un perfecto imbécil y lo sabes,
no manejo un convertible ni un ferrari,
sólo vivo de tu misericordia
por si un día bajas de esa nube.
Estoy lejos de ser un galán,
no me acompaña el acento ni la estampa,
porque tal vez sea un pobre lacayo
condenado a besarte las plantas.
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