Mi Religión.
En el principio, creo Dios el cielo y la tierra, solo Dios vive su vida.
Dimensión, lo eterno, el instante que nunca pasa, que siempre es, Dios, trinidad, pura luz, puro amor.
Un Dios, inmenso, infinito, pleno, bello, tierno, ponle las cualidades que quieras y nunca abarcaras.
Un yo perfecto, se conoce y al conocerse, engendra un conocimiento perfecto de si mismo, tan perfecto que es persona también distinta e igual.
Otro yo, el eterno en su perfección infinita se enamora de ese yo, perfecto infinito.
El padre no se ama a si mismo, ama el conocimiento de si mismo, a la otra persona, el hijo.
El hijo no se ama a si mismo, ama a el conocimiento de si mismo, ama a el padre que lo engendra.
Ese amor no son dos, es uno solo, no es posesivo, es eterno, no es creciente, es infinito, se llama espíritu santo.
Es un ir del padre a el hijo, y del hijo a el padre, déjame nombrar a ese Dios tierno como el pleno, el feliz, la sonrisa eterna, el gozo sin limite, y Dios, ¿porque será?, decide crear, crear a quien, a mi, a ti, a nosotr@s.
El padre le dice a el hijo, Hijo te amo tanto que te quiero repetir, y el hijo le dice a el padre, te amo tanto que quiero engendrar millones de seres, y en cada uno de ellos demostrarte mi amor.
Y el amor, el espíritu santo se estremece con un gozo eterno, el gozo sin limite decide crear a el hombre, no, no decide crear a la humanidad, decide crear cada ser humano, único, tal como es, crea un ser pequeño, diminuto, a ti, a mi, a nosotr@s.
En mi oración con el, le grite, Porque has hecho este mundo así, porque no hiciste un mundo perfecto, y le hable de seres humanos con vidas imposible de vivir, que viven como pueden.
Le grite, ¿porque no has hecho un mundo perfecto?
Me contesto con una luz que estremece, Hij@, si llego a crear un mundo perfecto, ¿Estarías tu?
Sabes porque hice este mundo así?
Porque te amo tal como eres, me sentí culpable, me sentí la causa de todo el sufrimiento del mundo mío, del mundo tuyo, del mundo nuestro.
Dios creo el mundo como es, el que vive en lo eterno sabe antes de engendrar a el ser humano en el espacio y tiempo, lo que este ser humano va a hacer, el como, eso no lo sé, pero el lo sabe, te vio a ti, me vio a mi, vio a el enemigo, vio a la victima.
A veces pienso que nuestra pequeñez y nuestra maldad le dio ternura a Dios.
Dios decidió crear a millones de seres humanos libres sabiendo que en su libertad iban a ser pecadores, por eso el hijo, vino a hacer entender a el hombre el porque de un amor tan grande, que engendro un mundo de seres humanos que libremente se harían pecadores, lobos los unos de los otros, para traer el mundo eterno a el mundo del hombre, y poder convertir a cada hombre en parte de Dios.
Entendí, la vida del hombre es una gestión de Dios, el ser humano engendrado es gestado a el ser en el seno materno, es gestado al yo en el proceso de la infancia, es gestado al yo social, muchas veces, en lo oscuro y en lo absurdo, y así pueda engendrar un ser divino y al morir llegue a su destino junto a Dios.
Principio y fin de cada ser humano.
Y así las tinieblas se convierten en luz.
Andrea Guadalupe Luna Santana.
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