Me dices que ahora soy buena como antes
Y yo te digo que tú nunca me has parecido bueno,
Sin embargo,
Tienes atisbos de bondad asombrosa
Y entre tanto te admiro un poco
Por millones de razones, que jamás te diría
Por sencilla vergüenza a asumir un gesto amable en frente tuyo
Y para peor, contigo
Un gesto amable me suena raro
Porque nuestra relación el noventa por ciento de las veces es de silencio
Y no del silencio de sonidos
Sino, de todo aquello que no se dice
Porque sencillamente nos conocemos tanto
Que parece que somos unos desconocidos
Y nos inquieta asumirlo
Que tenemos una maldad intrínseca que nos une
Y nos reímos de la política y de todo
Nos reímos de los modales que el resto no tiene
Y que nosotros pasamos a llevar a cada rato,
Pero no nos importa,
No nos importan tantas cosas
Que pensamos nos importan tanto
Porque si nos preocuparan en realidad
Seríamos buenos enemigos
Nos odiaríamos tanto como nos hemos odiado a veces
Por esos errores estúpidos en los que caemos siempre
Y ya sabes, que somos cobardes,
Y si nos herimos de nuevo
Pensaremos en huir ciertamente...
En ir a vivir a Australia,
Y de tanta mala suerte que tenemos
Probablemente nos encontraríamos allá
Porque sin saberlo ni tú ni yo
La vida siempre nos une secretamente.
|