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La Muerte Un cuerpo yace encima de una roca, el mar no alcanza a sumergir un alma que minutos atrás floreció en vitalidad. El pálido dedo índice rosa al rebelde oleaje y el viento le sirve de manto a un cuerpo por la luna iluminado. Nunca en vida brilló tanto ese cuerpo, ignorantes el amor, la paz y la plenitud en lograr el brillo y la gloria del ahora resplandeciente cadáver, poco importa que no pueda hablar, demás está si puede o no sentir, con su existencia inexistente llena el vacío de una roca, del mar, de la luna y el viento. Ahora forma parte de este mundo como la ausencia que completa toda presencia. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |