El tiempo es un triste sendero
que mide nuestra soledad.
Yo aun te sigo buscando en mi prisa
en mi marcha y en mi sonrisa.
Mis ojos aún te conservan
en cada escenario que caminamos.
Mis labios aún te sienten
cada noche que esquivo el sueño
y busco tu magia.
Los recuerdos son amigos
que en su melancolía dan el castigo.
Yo aún te sigo amando.
entre la miseria que he ido sembrando.
Aún sigo palpitando en tu mano
aquella que nunca más dormirá bajo las mías.
Y tanto me mata el cansancio
de caminar lugares imaginarios
que quisiera caer
de aquella ventana al abismo
de mi locura y preciado anhelo.
... Mis ojos aún te buscan en mi soledad
mis manos aún acarician tu paz
aquella que me hace vivir
aquella que me hace andar hacia ti. |