Agua de mar...
puesta de sol,
puesta de luna
inquietud en las olas del mar
tristeza oceánica
por no poder elevarse más...
Atracción lunar
cíclica, interminable,
circular... irremediable.
Atracción lunar
que no logra saciar
al triste mar...
Esfuerzo infructuoso
del mar revoltoso
queriendo alcanzar
lo que aun es un esbozo irreal.
Océano esforzado
por levantarse...
océano cegado a los imposibles,
mar iracundo de dificultades,
mar intransigente a las soledades...
océano constante de antojo,
océano insistente en deseo,
mar cansado de esfuerzos vanos,
convencido de que su prisión
es no alcanzar a la luna
que burlona se refleja en sus aguas
y desde lo lejos lo llama...
Luna, esfera plateada
a veces oculta,
a veces ausente...
a veces mostrándose
completa o a trozos...
¿por qué llamar al mar
si sabes que no te puede alcanzar?
¿por qué la crueldad?
¿por qué la distancia?
si sabes que por pensarte cerca
ha inventado las estrellas de mar...
sabes que gustoso
te obsequiaría toda su sal...
sabes que es todo tuyo
como de él la soledad...
Luna vanidosa
que le llamas desde lejos
solamente para contemplar tu faz
que él recibe y luego te la da
en brillante reflejo...
perspicaz, fastidiosa
porque lo llamas y luego te vas...
Luna temerosa
que le buscas de noche,
a solas... ¿qué escondes?
Mar absurdo
sumido en dificultades,
ausente de coherencia...
la buscas en tu inconsciencia
de quererla amar...
lejana, ausente...
y tú en tu soledad...
Mar que cansado
de tanto esperar
estallas en tormentas
y luego vuelve la paz,
durante los días
juras no quererla
y luego te vuelves a inquietar
apenas aparece en la oscuridad...
Mar entorpecido,
insensato, absurdo,
torpe... en fin...
enamorado...
Al efecto que la luna
ejerce sobre ti
se le ha llamado marea,
yo sé que es amor...
yo sé lo que sientes,
ese profundo temor
de que una noche
simplemente no vuelva,
de que se canse de llamarte,
de que desaparezca,
de que no sea real.
Al efecto que la luna
ejerce sobre ti
se le ha llamado marea,
yo sé que es pasión,
irresistible deseo
de cercanía, de cerciorarse
de que es verdad...
arranques gustosos
de ternura y perversidad...
confusión implacable,
desesperación... angustia,
tristeza y soledad...
Gente de sal...
atraída inconteniblemente
por la plata de tu luminosa faz...
gente de soledad,
en sus venas corre sal...
gente de mar,
atraída por tu faz...
Gente de luna,
llena de claridad
que de lejos llama
a la gente de sal...
que enamorada
escucha el llamado
y busca reflejar
la plateada y anhelada faz...
Gente de sal,
enamorada
y tristemente llamada
sin que sepa si es verdad...
gente de sal
atrapada en jaula de plata,
felizmente arrollada
por promesas inconclusas,
con deseo de alcanzar
a la gente lunar...
Gente de mar,
en sus venas corre sal,
víctimas de la marea
provocada por la luna
que hay en pupilas,
en palabras, en sueños
de gente de luna
como tú...
Marea...
sal que en mis venas
se agita revoltosa...
olas granate
que elevan tormentas
buscando tu claridad
reflejada en ellas;
sangre sedienta de
suaves caricias,
de embriagante perfume,
de sutil verdad...
mar que en mis venas habita
atraído por la luna
que vive en ti...
tormenta levantada
en busca de lo que le falta...
lo que me falta eres tú.
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