La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / osgoroisto / MARIANITA

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo [C:211706]

En una tarde veranera de mi barrio
contento tomaba en la cantinita
satisfecho festejaba aquella conquista
del amor de Marianita que anoche me había aceptado.

Juan Segundo Lagos. Canción: “Marianita”.


A las... comenzó la noche. Recuerdo que Marianita estaba muy pendiente del reloj mientras esperábamos tomados de las manos que el tiempo pasara sentados en el pretil del parquecito. Y cuando empezó a morir la tarde, nos dimos un beso de esos largos como el tren de seis, que tú nunca sabes cuando va a terminar de pasar. Cuando terminamos de besarnos, ella miró de nuevo su reloj y me dijo: —Se hizo tarde—. Después me dio otro beso, pero este último fue apurado.

Pero aquella noche que comenzó a las…. Es la única noche que sólo yo sé cuando comenzó, de eso estoy seguro desde que estoy con Marianita, a ella le gusta que la lleve al mirador del parquecito y le diga cosas maravillosas. ¡Para que tú veas! Pero dice que yo digo las cosas más chéveres del mundo, hasta me pidió que las escribiera y todo. Le dije que no tenía tiempo ni cabeza para la retórica. Porque ella lee mucha literatura a García Márquez, Borges, Sánchez Juliao y a Benedetti. Me dijo que iba a guardar todos los versos que le decía para la posteridad. Entonces solté mi locura y de un brinco me encaramé al muro, abrí los brazos así como declamaba mi maestra de filología y le dije:

“Mi memoria sólo tiene espacio libre para el aroma de tu cuerpo,
ese olor a hierba fresca de otoño que dejaste olvidado,
y que de tanto respirarlo se me vuelve abismo”.

Ella me dio a entender que era bueno, porque me premió con otro beso, me dijo que el verso le había encantado y volvió a mirar el reloj.

Después de esa noche vinieron otras, unas más alegres y otras más bien sentimentales, al estilo de Efraín y María en La María, que es la novela de “Jorge Isaac”. Pero en ninguna yo recuerdo que le diéramos una miradita al reloj. Ni siquiera en aquella noche a las... en que buscamos un sitio donde nadie nos viera, ni nos interrumpieran para poder decirnos toda la poesía erótica prosaica - así llamaba Marianita a aquellas cosas.

Aquella noche que salí solo a las... como siempre a dar mi paseo favorito por el parquecito para aminorar la carga del trabajo, era una noche muy especial, así, que decidí entrar a la cantinita del barrio, me dirijo a la barra busco con la mirada al cantinero, y le hago una seña con la mano. Se acerca y me pregunta: ¿Cerveza fría o al clima? Fría y un vaso por favor, le digo. Camino hacia la rockola, saco una moneda de mi bolsillo relojero y coloco una canción, ninguna en especial, sonó “Se acabaron mis penas” de Diomedes Díaz y la dejé porque algo tenía que ver la letra de la canción, con la conquista del amor de Marianita.

Pero volviendo a aquella noche en que antes de ser noche ya algunos parroquianos ocupaban las mesas cerca a la barra, frente a sus cervezas y en plena charla, cuando desde un rincón de la cantina irrumpe el grito de aquel borracho que entre sollozos soltó su pena.
Pero aquella noche que comenzó a las… Fue una noche rara, la gente calla y presta atención.- Soy un desdichado, mi suerte está maldita - grita con voz tristona, que retumba en el silencio y enturbia la noche.

Me levanto de la silla, dejo la barra y me dirijo hacia la mesa del borracho, estaba vestido muy elegante con su camisa de mangas largas, un pantalón con bastilla doble de los que le ponían a los maniquíes de la trajería del barrio ¿Amigo, por qué llora? Trato de consolarlo. ¿Cuál es la razón por la cual ha tomado tantas botellas?, le pregunto. Dijo: No es por ella, si no por él, que anoche conquistó a mi novia. Su mirada extraña recorre la barra y sin mirarme siquiera, balbucea confusas palabras. Esta noche a las… Cuando salgan a pasear por el parquecito, los voy a esperar y en brazos de esa traidora la vida le voy a quitar, para enseñarle que debe respetar de un hombre bueno la honra. De un solo sorbo toma un trago de ron y con la manga de la camisa, limpia el trago que corre por la comisura de sus labios.

No sé, pero esa noche a las... Cuando escuché por primera vez a ese muchacho, sus palabras en mi mente se repetían como un eco en la noche lejana, tal vez mi corazón presentía que algo tenía que ver yo con la pena del borracho.

Suavemente deslizó su mano hasta el bolsillo de su camisa y sacó con rabia la fotografía de una mujer que creo que era la causa por la cual lloraba, con valor estiró su brazo y me la alcanzó. La miré, fue un tín namá que la vi ¡compadre! Y de vaina no me oriné del susto. Pasó como la luz que anuncia el rayo, al observar la foto, mi corazón cabalgó como manada de búfalos desbocados, que todos los que bebían en la cantinita lo escucharon y creo que lo sintieron.

Y era mi Mariana, la que esa anoche a las... Me había jurado cariño, no sé que sentí, entonces me empiné de la botella y de un solo sorbo tomé dos o tres tragos que no me recuerdo, ¡Para qué vea compa! Ahí, al frente estaba el desventurado que pudo ser mi asesino. Su rostro demacrado por el dolor y la pena manifestaban su abatimiento, que estuve a punto de contarle la verdad, quise decirle - soy ese que tu quieres matar - yo soy el nuevo novio de ella - pero preferí quedarme callado, porque guerra avisada nunca mata soldado – entonces que pase lo que Dios quiera, yo termino con ella y cuento acabado. - Me dije para dentro de mí - trinco y tomo lo que resta de la botella de un solo trago, el cantinero que estaba tratando de percibir lo que estaba sucediendo al ver como vacié la botella frunció el ceño y se devolvió a la barra.

Esa noche a las... Cuando el borracho partió seguí tomando, no sé, pero por él ya no me preocupaba, por qué confiaba que Marianita no saldría si yo no iba y la buscaba.

Me quedé sentado mirando por la ventana nada se movía ni los árboles, ni la música se oía y la calle tan “quieta” que parecía otra y la gente otra. Y el semáforo, los policías en las esquinas, parados sobre las cebras parecían sobrar en aquella quietud, lo mismo que yo, después que salí de la cantinita. Volví a mirar el reloj, y supe también la hora exacta en que decidí terminar la noche. Fue a las… que caminé solo, porque solo así podía caminar sin que nada me importara de la gente que iba y venía. Me fui tranquilo y raro.

Al día siguiente, sorprendido yo leía que la prensa local traía estas trágicas palabras: “Borracho asesina a un hombre en el parque, que paseaba a su novia querida” y ella, era Mariana la niña que anoche a las… se quedó sin prometido.

Y a los quince días, en una noche a las… contenta la encontré paseando en el parquecito, con otro hombre que a sus redes fue a caer y por él sentí bastante compasión, porqué aquellos que gozaron de su amor, mire usted que suerte tuvieron.

Me dijo - ¡Compadre! - Tómese un trago, fondo blanco y pá que no le vaya a dar guayabo se lo voy a servir en el agua del florero, recuerde que hoy es su aniversario, - miró el reloj - bueno compa se hizo tarde, el próximo domingo vengo de nuevo a visitarlo, le voy a traer unas astromelias rosadas pa que la tumba no se vea tan sola y a usted lo acompañe el aroma de las flores. Hasta luego compa. ¡Adiós Compadre!

Uno en el cementerio y otro en prisión. (Bis)

Tarareó la canción y salió.

Texto agregado el 07-06-2006, y leído por 67 visitantes. (4 votos)


Lectores Opinan
2006-06-11 17:36:26 Muy original y mejor narrado! ¡Saludos! compa
2006-06-08 06:13:43 Me encanto y mi nieta adoptiva se llama Mariana eso me atrajo mucho, gusto en conocerte. gatelgto
2006-06-08 00:17:58 Buenísimo relato Oswald y original. El final le da un broche de oro. Besos y estrellas. Magda gmmagdalena
2006-06-07 23:42:45 Te mantiene en expectativa hasta el sorpresivo final***** Ciiara
2006-06-07 20:10:57 jaaaaaaa!!! está muy bueno! tiene pasajes que sobresalen ("me quedé sentado mirando por la venta...") y otros que talvez habría que ajustar -"aquella noche que salí solo a las..."- (perdón por el bocado!) mis estrellas*****desdeluego desdeluego
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]