EN UNA CAMPIÑA
Entre amapolas, rosas y pensamientos
busco en brazos de araucarias, pinos
tu figura dibujada en tu sonrisa.
Viajas desde tus valles, en cirros
vuelas con los ojos del viento,
tu mirada se clava
en mis pupilas.
Mis manos ven tu presencia
entre alerces titilantes,
con queltehues
pidiendo lluvias sin fin.
En senderos con huellas de carretas,
encuentras mi alma caminando al mañana.
Mis pies prometen encarnadas palabras,
con trinos que besen esperanzas
abrigadas por mi sol y tu lucero.
En caricias por la piel de la campiña
nuestros pasos buscarán
anidar el horizonte,
nacerán cielos surcados
por estrellas, lunas de primaveras.
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