La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - Halcon_Rojo - 'Estación del Silencio: “Deshacer el Mundo\"'


Estación del Silencio: “Deshacer el Mundo\"

Empezar porque sí, por querer descubrir ese mundo escondido en lo más hondo de los seres, donde las notas se funden con las palabras y las palabras suenan a colores. Dar pinceladas rojas al “sol” y ver como se torna en atardecer anaranjado de un “fa”. Escuchar ese silencio que precede al acabar del trueno de una tormenta en “si” sostenido.

No sé cuándo se perdieron los colores, ni cuándo esas notas fueron arrojadas de su alma. Quizás… fuera mientras yo dormía. Inconsciente, pude escuchar su voz, ver de nuevo el azul del mar reflejado sobre su rostro y beber de sus labios esa dulzura que me da el recuerdo de sus besos bajo este cielo estrellado. Quisiera despertar y perseguir la corriente hasta el valle donde habita el arco iris y desde allí marcar los cambios de compás que permitan a los astros guiar pluma, canto y pincel.

Las palabras, como barcas inalcanzables que no están más lejos que la línea del horizonte, aparecen casi difuminadas. Barcas… que cansadas arrastran esa línea que divide cielo de tierra, y cordura de locura, acercándolas y borrando barreras levantadas por los hombres que trato. Construiré con ellas arpegios con colores, adornados con notas que repito en tintas de distintos colores. Oiré en el lienzo esas voces como notas sostenidas. Y es que a veces las siento cerca, y me gusta verlas volar en las alturas. Como aves rapaces, libres, como si no fueran mías, así nacieron y así se encierran escritas en mi cuerpo. Al amanecer… escaparon al “Estrecho” y allí se dejaron escuchar en su silencio, envueltas con ese rumor de mar gruesa.

Cuando nuestras alas desaparezcan y se pierdan entre las nubes de la razón, recordaré aquello que algún día oímos muy juntos - … te he dicho que no mires atrás…- Si los recuerdos vuelan y sus voces se escuchan lejanas no dudaré, esperaré. Porque pronto veremos el resurgir sobre el cielo que nos cubre. El río no es tuyo y tampoco mío, tampoco su canto ni el valle. Pertenecen al mundo, como el Sol, la Luna y las estrellas. Decidimos volar, emprender ese viaje que algún día hay que empezar, buscando un destino al que despacio quieres llegar y que te hace pensar que el deshacer el mundo sea el motivo de comenzar.

Quisiera despertar y encontrar un mundo en el que se anhela el aliento que sale del alma del amigo cuando se aleja. Donde el amor se necesite como abono natural de la tierra y donde la vida se esparza perdida por el infinito alimentando su alma en la calma de una mañana serena de Enero. Y cuando cansada a la sombra de la tarde vaya a recostarme en tu pecho… sienta tu piel y tu cuerpo, oiga su voz que brilla sobre el lienzo y entonces sepa que lo que guía el pincel es una mano, que dibuja mil formas y no tiembla.

¿Por qué ahogar la nota que es clave, pintándola de gris? ¿Por qué hacer muda su música, si es la llave que me abre la puerta derrumba muros que encierran secretos, descubre personas, culturas, y sentidos que ahora ocultos, brillan como estrellas? Esas gentes están tan cerca, y… quizás tan lejos del mundo deseado, las siento muy dentro de mí, girando,… gritando al viento sin ser oídos, sin ser queridos. Y es que… al final, después de todo, el mundo gira en el mismo sentido, siempre igual. Aves en vuelo, dejándose llevar por corrientes térmicas, contra sentido de giro, mostrando en su formación, que no somos tan distintos.

Nos encontraremos amigo, nos veremos en un gran oasis en medio de un gran desierto. Sedientos, cansados de deshacer caminos, de derrumbar barreras y borrar fronteras. Beberemos el agua del lago depurado de injusticias donde sólo queda respirar esencia de la paciencia. Llegaremos descalzos, sintiendo la tierra bajo nuestros pies. Corriendo por el fértil valle, ligeros de equipaje, abrazando diferencias y contrastes.

No muy lejos, ese pentagrama de arpegios con retos alcanzables, inunda mis pensamientos. Lentamente dejan de ser intenciones. Y… ese mundo se deshace. Hoy es mejor que mañana, y al mundo quisiera gritar las notas que alguien escribió en mi pentagrama de la vida cuando escribió “… ponme fuera del alcance del bostezo universal…” Que cambien las corrientes que arrastran a las gentes en contra de su voluntad. No me quiero dejar arrastrar, quiero que sean las térmicas allá arriba las que nos ayuden a volar. Veremos al dictador capitalista en el exilio, o aprendiendo a vagar en una celda plagada de guerras, soledad y injusticias.

Por cada nota un reto y en cada reto un ruego “… ponme fuera del reposo en mi historia personal… ” Del mundo querría aprender a vivir, a sentir y a volar, porque soy halcón, soy un ave rapaz: y a las gentes les diré ¡mirad mis alas!

Y cuando nuestras alas desaparezcan y se pierdan entre las nubes de la razón, recordaré aquello que algún día oímos muy juntos - … te he dicho que no mires atrás…- Si los recuerdos vuelan y sus voces se escuchan lejanas no dudaré y esperaré. Porque pronto veremos el resurgir sobre el cielo que nos cubre. El río no es tuyo y tampoco mío, tampoco su canto ni el valle. Pertenecen al mundo, como el Sol, la Luna y las estrellas. Decidimos volar, emprender ese viaje que algún día hay que empezar, buscando un destino al que despacio quieres llegar y que te hace pensar que el deshacer el mundo sea el motivo de comenzar.


Texto de Halcon_Rojo agregado el 17-06-2006.
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