Mi parte
Tengo 22. Soy muy jóven, pero pienso que ya hice lo que debía de hacer acá.
Al menos gran parte.
He fumado mucho y la he pasado bien.
He disfrutado de la vida y de los míos.
Muchos atardeceres han acariciado mi frente,
y muchas mañanas han flagelado mis párpados y mi alma.
He besado a muchas, a pesar de que no son tantas como yo hubiese querido que fueran.
bueno, que se le va a hacer.
He reido hasta mearme de felicidad
y he respirado tanto aire puro como para convertirme en él.
He visto el sol hacer el amor con la luna y que las estrellas,
tocan una canción afrodisiaca para ellos.
He bebido hasta vomitar dolor, lágrimas y penas.
Me he sentido solo como para que hasta mi soledad se apiade de mi
y se siente un rato a fumar al lado mío a conversarme.
He estado tan enfermo como para ya no sentir mi cuerpo y sentirme volando,
levitando sobre mi cama y jugar a que estoy boca abajo prendido al techo.
He cantado canciones hasta alegrar mi alma, y la de los demás.
He conocido mucha gente, al punto de ya casi no conocer a nadie.
He jugado con mis perros, hasta sentirme un cachorro.
He comido helado hasta que me ha dolido la cabeza.
Disfruté del día, como papá, mamá, abuelos, amigos y Borges me enseñaron,
y no me arrepiento, en lo absoluto.
Hoy, estoy aquí. En mi lugar. En la plaza de siempre. Donde he visto tanta gente besarse. Tantos niños jugar. Tanto perro ladrar y tanta agua correr. Espero que el maestro no repare en venir a buscarme todavía, ya que creo que me quedan muchas cosas por hacer todavía. Todavía no tengo un hijo, pero sí he plantado un árbol, que es el de mi vida. Y del libro, bueno, parte lo están leyendo ustedes ahora.
Tengo 22, y me queda mucho por hacer. Borges, te estoy haciendo caso. Mucho me queda por besar, jugar, gritar y correr. Y si el master quiere sacarme de aquí ahora, no me preocupa tampoco, por que siento que ya he hecho gran parte. Además uno si no muere, no es un ser humano completo.
Oscar Riffo López
Transeúnte 1.28
ayackiro@piscola.com |