RECUERDO
Era tan linda que la sonrisa le invadía todo.
Era la brisa sin presura,
era la primavera, en carne viva.
Su cabello de caer constante,
cabello largamente tenue.
Era un amanecer sobre sus pechos,
grandes y fuertes colinas al abismo.
Su mirada decía todo un mundo,
aun sin mirar, solo sentido.
Francamente abierta como un vitral
y me dejaba llevar, como un suspiro.
Era tan linda que su presencia lo llenaba todo.
Tanto que ni ella misma lo sabía.
Cada mano, una prisión de las palabras
cada caricia, una violeta enmudecida.
Se dedicaba a cuestionar al mundo,
a recoger guijarros y hombres de madera.
Ayudaba a algún pobre muchacho
a construir azules castillos en la arena.
Era tan linda que su recuerdo me valía todo.
Tan cerca de mi alma, mariposa enrojecida.
Alta torre de marfil, no me mires a los ojos,
Definitivamente moriré de poesía.
JAMAS ESCRITO
Estaba junto a mi lápiz
(Mi lápiz favorito por cierto)
intentando escribirte el poema
más lindo jamás escrito.
Discutimos no lo niego,
por como comenzar aquel poema
el más lindo, jamás escrito.
Me decía “Pon amor, besos, poesía…”
Yo replicaba “mejor pasión, rosas, melancolía…”
Y así intentábamos mi vida,
escribirte el poema mas lindo, jamás escrito.
Mi lápiz, que bien sabia de sinónimos y rimas
(Aquel lápiz, que cuando lo recuerdo
aun esbozo una sonrisa)
Gritaba “Tonto poeta, esto no es mas que una utopía,
una ilusión, un sueño, son hojas secas,
por lo que veo, morirás de poesía”.
Yo bajando la cabeza balbuceaba.
“Que mas da la vida, si mi vida…
…no es mas que el iris ardiente de sus pupilas”.
Mi amor te lo juro, que los dos no encontrábamos
la manera de describirte, en forma escrita.
El lápiz, (Que a estas alturas
ya era doctor en lo que yo sentía)
proponía “Di que ella se compara
al amanecer, al orgasmo, a la lluvia fina.
Y yo con tu imagen fija en mi mente
descartaba una a una todas las analogías
“Ni como el mar, ni como el cielo, ella es mas bien
un lucero, un haz de luz… de luz divina
y aun así no se acerca para nada
lo que su presencia a este mundo inspira.
Caía la tarde y en mi lápiz
(Buen lápiz, que en su tiempo,
valía mas que una antorcha encendida)
la vida poco a poco se extinguía,
quería que su último aliento fuera
para expresar, en verso, lo que sentía.
Lo ultimo escrito no se si fue el o yo quien lo escribía,
o de alguien más, ¿Cómo saberlo?
ya no quedaba ni un rastro de su tinta.
“Solo espero que no me olvides sin querer,
lentamente…
…como todas las cosas de la vida”.
POEMA A MI MADRE
-Si me tocara retratar con maestría
la noble obra de mi madre
no dudaría en destacar un punto
a todas luces el mas reconfortante.
Empezaría con sus abrazos
Y amorosos besos por la tarde
O sus calidas palabras dirigidas
A un somnoliento yo, al despertarme.
Quizás haría alguna mención a su sonrisa
Capaz de disipar la pena infinita.
Sonrisa que a medio esbozo
Decía más que muchas de mis risas.
Pensándola bien no dejaría afuera
sus ojos grandes, llenos de utopías
llenos de sueños y esperanzas
y algún sufrimiento, por causa mía
Pero en mi recuerdo son sus manos
Las que me causan mayor melancolía
Manos tiernas y blancas que el trabajo duro
Tiño de callos y sufrientes heridas
Manos de ángel que bien simbolizan
Que una madre abnegada todo lo haría
Excepcionales manos que hasta Dios
Las quiso a su lado por el resto de los días.
BE
Tu precoz preces
no sirven a tu dicha práctica.
Ve tu arteria fluir
soy tu vítola del segundo grupo,
cuido tu vital plantación,
muto tu trasformación.
Soy tu trasporte sin frenos
tu génesis del placer
let it be
Soy tu karma y tu virtud
soy Delos, donde iremos a descansar
del peso de ser imperfectos.
ME ESPECIALIZO
Me especializo
en las cosas sin sentido
y en el sentido de las cosas.
Reviso tu basura
para conocer tus secretos.
Me especializo
en las amigas de mi polola,
y en las pololas de mis amigos.
Hay veces en las que pienso
que el alma muere en el cuerpo,
y las arrugas no son cicatrices.
Me especializo en la revista COSAS
y leo con satisfacción a la Mafalda.
Hay veces en que pienso que sin lugar a dudas
Dios no quiso esto para nosotros.
Las flores son mesas,
las mesas serán floridas,
los tallos gruesos, etruscos
con pétalos de melamina.
Me especializo en la mejor amiga de mi polola
y en la polola de mi mejor amigo.
Me gusta dar besos con lengua en una noche de verano.
Bajo un cielo azul (con ron pampero, eso si).
Cada tanto reviso a algún cuentero loco
y creo foros de placeres culpables
En una página un poco extraña.
Le robo los versos a Parra
que a mi lado escribe y escribe
bajo el apodo de una isla virgen.
Y me encanta ser amigo de mis amigos.
Afirmo que “El Príncipe” de Maquiavelo
Fue leído por un par de jefes míos.
Me especializo en heavy metal,
y alucino con Sex Pistols (y en mi colegio decían que yo estaba loco).
muchas veces me creí una copia de Bruce Dickinson.
A veces viajo en el Metro
apretado por oficinistas,
mientras la miro a ella
apretada por las secretarias.
Salgo a recorrer los alrededores
en licántrope piel
para que no reconozcan.
Una vez quise ser Jim Morrison
pero se me adelantaron,
en mares de Jack Daniel’s,
reyes de ínsulas paupérrimas.
Se me posan mariposas
que se duermen una buena siesta,
Mientras con azules piedras
Hago los signos de puntuación.
Me especializo en escuchar los infomerciales
“¡Oferta!
Calientacamas a sólo catorce mil nueve noventa”
Erase un televisor para florero
Y un corazón para sartén
Velador / cadena / tibia y peroné
Y un hombre convertido en artefacto.
Leo a algunas amigas
Que escriben cosas como estas:
“Tu silueta cercana
de infinitos latidos
lacerante se hizo carne:
se esfumó de mis sentidos.”
En mis volás onda sicodélicas
Me da por escribir monólogos
Sobre un monarca sin reino
que termina loco de remate.
Pueden llamarme Ismael, si les parece.
Además hablo con un lápiz (mi lápiz favorito, por cierto)
aquel que olvide sin querer, lentamente
como todas las cosas de la vida.
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