Ha comenzado el año 2004, siempre me tocan días mejores en cada año par que empieza.
A Dios bendito y bueno elevo esta canción nacida en el alma, suplicada en la mente, hecha eco en mi vientre.
Vientre este, que probó una vez, sólo una vez, la dulzura de la vida dentro de una vida y antes de terminar en vida, culminó en demasiadas muertes.
Antes de ser Rocamadour, fue llamado amorosamente "Nito" de mi "Niñito", cursilerias de madre en pleno alboroto de cambios hormonales.
Listos los pequeños senos para ofrecer calor, alimento, amor y alegrias.
Listos los brazos para mecer al compás del dulce e infinito arrorro mi niño, que calma,tranquiliza, adormece y duerme dulcemente, mientras los labios de mamá besan los pequeñisimos pies y cada dedito de las bellas manecitas apretadas en puño con el pulgar hacia dentro.
Preparados los oídos para escuchar el primer grito de vida por el cual seríamos ambos marcados y entre ambos identificarnos hasta el glamoroso día en que por vez primera dijeras mamá!
Listos espíritu y fuerzas para luchar como fiera herida por vos, hacer frente a lo que venga.
Con las manos abrazando mi vientre, durmiendo placidamente sabiendo que crecias.
Más hoy miro adelante, la soledad se sierne como tormenta de granizo y desde vos, el desierto de mi vientre está más árido.
02-01-2004 |