Llévame contigo a ese lugar
dónde no pueda pensar ni ser en realidad ,
dónde hoy se escuchan tus arpegios resoplando sobre el tiempo
y teclas de cristal se entrelazan hábilmente entre tus dedos.
Nunca comprendí tus pensamientos , siempre consolando el desconsuelo ,
Por fuera siempre contento...pero por dentro
Dios mío , por dentro...
¡Cómo no sentirme el peor de los amigos
si me dicen de pronto que no estás entre los vivos !
|