La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / fabiangs / La Señora Panda

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo  Añadir en Facebook [C:217996]

Vestido con ropa bordada en oro, el sacerdote se preparaba para la procesión, la sobrina y el monaguillo ambos con un gran cirio en la mano lo esperaban en la puerta del santuario. Una mujer entró al templo y se dirigió hacia el religioso. Margot a quien muchos conocían porque mantenía con un ojo color morado cual oso panda; acudía cada domingo a la iglesia para pedir consejo y ayuda al clérigo, y como era su costumbre, empezaba a contar la repetida historia de maltrato de su marido y al final del relato, las lágrimas le ahogaban los ojos, y aún, con todos los buenos consejos que le daban como que escuchara su corazón, entablara diálogos, o se alejara de su esposo, ella volvía y creía en las promesas amorosas del abusador. El padre Eliseo esta vez no tenía tiempo para escuchar su necedad, sin embargo, Margot no desistió.

Los músicos iban tocando sus instrumentos y de vez en cuando el sacerdote paraba para cantar parte de la historia del milagro de la Virgen, con una voz fuerte y clara, el coro le contestaba, luego continuaba la procesión. Toda la gente iba detrás, rezando y portando flores. Entre la muchedumbre iba un hombre que cojeaba llevando en alto dos muletas, y contaba que la Inmaculada Concepción lo había curado. Caminaron durante una hora, y como una sombra, la mujer, le rogaba al sacerdote que fuera a su casa para hacer razonar a su marido. El padre se detuvo, y sin dejar de mover el inciensario de plata exclamó: -El que bien está y mal escoge, por mal que le vaya no se enoje y llamó a su sobrina y pidió que se encargara del asunto.

La joven entregó su cirio al monaguillo, la llevó lejos de la multitud, y conociendo el caso, le aseguró que consejos podía darle muchos, pero ella conocía la solución inmediata a todos sus males, solo que era algo no ortodoxo, además, que siendo sobrina del cura no podía permitir que hablasen mal de ella. Margot, sabía que la sobrina era considerada en el pueblo como casi una santa, y no quería hacerle pecar, así que se alejó, pero la joven al ver que se iba, le dijo: El miedo es el principio de la derrota y la madre del fracaso, si quieres te puedo ayudar, pero… tiene que quedar entre las dos, no debes mencionarme, ya que tu mano derecha no debe saber lo que hace tu izquierda. La mujer aceptó y la joven cobró muchas monedas por su favor, que según ella, era para darlo a los pobres, así que la santita cerró los ojos, levantó los brazos por un minuto, y luego, conforme a una revelación de su ángel dijo: -Lo primero que debes de hacer es derrotar el temor, tener miedo es de prudentes, saber vencerlo es de valientes y si tu marido te pega, recuerda que en algún momento se cansará y tendrá que descansar, y como dice el refrán: Del golpe del sartén, aunque no duela, tizna. La joven se marchó con las monedas y con una sonrisa maliciosa, mientras que Margot se quedó reflexionando en las palabras proféticas de la santa.

La procesión finalmente llegó de nuevo a la capilla. El sacerdote entró solo y los cantantes se quedaron fuera. La gente iba colocando sus flores en las gradas de entrada a la iglesia y al poco rato, el piso estaba lleno de flores de todos los colores. Cuando la misa se acabó, los parroquianos se dispusieron a irse a sus hogares, así que muchos se fueron por la calle principal. Una mujer gritó, al observar un charco de sangre que salía en una de las casas. Todos se alarmaron y se precipitaron a golpear la puerta, y Margot abrió.

Su esposo se encontraba tirado en la sala, ella con una vasija le arrojó agua en la cara para que despertara, y recogiendo el sartén con el que le había ocasionado el golpe, se dirigió a la cocina para hacer la cena. Su marido jamás volvió a golpearle.

Texto agregado el 30-06-2006, y leído por 148 visitantes. (14 votos)


Lectores Opinan
2006-07-29 07:03:29 LA VERDAD UN MUY BUEN CUENTO,MUCHAS MUJERES TENDRIAN QUE APRENDER DE LA PROTAGONISTA Y HACER LO MISMO,A LOS ABUSADORES Y COBARDES DE LOS MARIDOS,TE FELICITO,UN BESO ,RICKY ricky65
2006-07-16 20:20:44 Es un tema muy fuerte y lo has abordado a la perfección. Todo bien narrado, conducido por la acción y lleno de palabras idénticas a las que saben decir de memoria los curas, y toda la gente de esos lares. Felicitaciones. Salu2. Axterion
2006-07-10 01:57:46 Excelente narraciòn, muy bien hilvanado, preciso, excelente, mis ***** cafayate
2006-07-09 11:38:40 Te hice las observaciones en privado, a mi parecer te pierdes en detalles sin ahondar en algo tan grave como el maltrato físico. En mi país mueren diariamente muchas mujeres. La moraleja en este caso no pasa de ser una anédota. Tendrías que profundizar más en el tema. Es mi opinión. Abrazos. La_Canela
2006-07-05 18:07:27 Muy bueno ojala a todos los abusadores les pasara lo mismo***** valentin
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]