Una cárcel es dueña de tu amor
Ya no hay alma que se atreve a rescatarte
Bendecida por la poesía
Hija de la noche
Te haz convertido en un verdugo
No hay alma fuerte que resista la frialdad de tus ojos
Te tienen miedo
Te haz vuelto amiga de las penumbras y las telarañas
Los ángeles te miran con tristeza
Vida que te enrosca en problemas
¿Cuando es que te haz dormido en ese piso gris?
Se te congelaron los pies
Diste vueltas y más vueltas hasta vomitar tu desprecio
Ahora cargas con dolores ajenos
Ahora corres tu oscuro pasado
Hija del viento
No existe rincón para ti
Tus ojos pasean por las nubes
Tus manos palpan figuras borrosas
Abstracta señorita de la noche
Invierno gris que invades tristes moradas
Haz robado el aliento de solitarios
Haz masticado el alma de apasionados
Haz regado tu melancolía apagando fuegos
Asesina de sentimientos
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