Dedicado para el Arcano que vive en el mar...
Perturba el murmullo de tu mente aquella ola, con su vaivén eterno, te das cuenta que ya hace tiempo tu corazón marcado esta por su ritmo, y sonríes taciturno. Hombre arcano de pisadas suaves, con anhelos de andar entre diferentes azules, caminas lento esta noche descifrando el lenguaje de lo eterno, proyectando tus mundos de celeste nostalgia, de paredes vacías.
Vas caminando distraído en la nostalgia que tiñe tus horas bajas, y a tu lado divertida me paso el tiempo viendo como recoges caracoles pintados de lunas, siempre percibes una tenue risa, pero es sabido que las sombras somos compañeras discretas.
Y sigues tu paso lento, recitándome un verso, de esos que tanto disfruto, donde a veces soy la protagonista, la sombra de tu soledad, la sombra de tu pasado, la que proyecta esa luna de cristal.
Callados cada uno en su dimensión soñamos con otra vida, con caminos de estrellas, con bosques que nos abriguen el alma de las noches tan oscuras que nos formo esta existencia.
-Acércate- me dices… a escuchar el murmullo de la madrugada, a escuchar el color del mar… soñemos que hoy los duendes nos enseñan a volar, que las sombras y los arcanos tienen alas y el aire es menos denso, que los dioses nos regalan una estrella para el corazón descansar.
Sonrío con tus frases y continuamos nuestra marcha silente, cada uno en su mundo pero siempre compartiendo el azul.
Sombra Azul
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